Casa en Negro y Blanco

UBICACIÓN: Punta Chacra [Unidad 312] - Roldán, Argentina.

 

PROYECTO

Matías Imbern

 

EQUIPO

Andrés Acosta

Julio Casaccia

Federico Iocco

 

AÑO 2015

 

MEMORIA DESCRIPTIVA:

 

Como punto de partida, los comitentes plantean el requerimiento de una casa que responda a dos momentos diferenciados. Inicialmente, la misma es concebida como casa de fin de semana, para luego ampliarse y convertirse potencialmente en una casa de residencia permanente.

 

La primera etapa se piensa retirada del frente del lote, dejando lugar allí para el futuro crecimiento. Un espacio único flexible (particionable para convertir el living en un dormitorio) resuelve el programa de necesidades funcionales. La cubierta de chapa refleja la fluidez espacial del proyecto y se modela como una superficie reglada continua (un conjunto de paraboloides hiperbólicos) de alturas variables según los requerimientos espaciales. Dicha cubierta se extiende para resolver las galerías y se pliega sobre los muros perimetrales como elemento que resuelve la materialidad de las fachadas, incrementando su aislación térmica.

 

La segunda etapa, sobre el frente del lote es más cerrada para resolver la intimidad de los dormitorios, pero se articula con la primera mediante un patio en V orientado al norte que garantiza la introducción de luz natural y la ventilación cruzada de ambos cuerpos.

 

Constructivamente, la casa se plantea con el objetivo de “industrializar” dos grandes componentes: la cubierta liviana, y el piso de hormigón llaneado mecánicamente,  optimizando de éste modo el tiempo de ejecución de obra. El Negro y el Blanco reflejan tanto las distintas etapas de la obra como el distinto carácter de cada una, dividiendo la casa en social y privado.

UBICACIÓN: Punta Chacra [Unidad 312] - Roldán, Argentina.

 

PROYECTO

Matías Imbern

 

EQUIPO

Andrés Acosta

Julio Casaccia

Federico Iocco

 

AÑO 2015

 

MEMORIA DESCRIPTIVA:

 

Como punto de partida, los comitentes plantean el requerimiento de una casa que responda a dos momentos diferenciados. Inicialmente, la misma es concebida como casa de fin de semana, para luego ampliarse y convertirse potencialmente en una casa de residencia permanente.

 

La primera etapa se piensa retirada del frente del lote, dejando lugar allí para el futuro crecimiento. Un espacio único flexible (particionable para convertir el living en un dormitorio) resuelve el programa de necesidades funcionales. La cubierta de chapa refleja la fluidez espacial del proyecto y se modela como una superficie reglada continua (un conjunto de paraboloides hiperbólicos) de alturas variables según los requerimientos espaciales. Dicha cubierta se extiende para resolver las galerías y se pliega sobre los muros perimetrales como elemento que resuelve la materialidad de las fachadas, incrementando su aislación térmica.

 

La segunda etapa, sobre el frente del lote es más cerrada para resolver la intimidad de los dormitorios, pero se articula con la primera mediante un patio en V orientado al norte que garantiza la introducción de luz natural y la ventilación cruzada de ambos cuerpos.

 

Constructivamente, la casa se plantea con el objetivo de “industrializar” dos grandes componentes: la cubierta liviana, y el piso de hormigón llaneado mecánicamente,  optimizando de éste modo el tiempo de ejecución de obra. El Negro y el Blanco reflejan tanto las distintas etapas de la obra como el distinto carácter de cada una, dividiendo la casa en social y privado.