Nuevo Pabellón MARQ - Ternium Siderar

UBICACIÓN: Recoleta. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.

 

PROYECTO

Pablo Barría Urenda

Matías Imbern

Pablo Roquero

Felix Raspall

 

EQUIPO

Andrés Acosta

León Carpman

Julio Casaccia

Federico Iocco

 

AÑO 2013

 

MEMORIA DESCRIPTIVA:

 

IMPRONTA METROPOLITANA

El MARQ se encuentra en una ubicación privilegiada dentro de la trama urbana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como punto de ingreso al más importante circuito cultural. El proyecto para el nuevo pabellón propone un edificio que resalte este carácter metropolitano, a través de un diseño con identidad propia. En diálogo con el edificio histórico, el nuevo pabellón MARQ busca convertirse en un punto de referencia en la ciudad.

 

El proyecto apuesta a consolidar el frente de 70 metros de fachada sobre Avenida del Libertador con un dispositivo capaz de asumir funciones comunicacionales como así también de dar una certera respuesta tecnológica a la relación entre el espacio interior, el espacio exterior y el entorno urbano. El edificio propuesto está concebido como una secuencia de secciones que van mutando a lo largo de la fachada para alojar las distintas variaciones programáticas, creciendo dentro del perímetro señalado para alojar el área cubierta y negociando a su vez las perspectivas desde la vía pública hacia el edifico histórico.

 

La marcada horizontalidad de la pieza propuesta se relaciona con la velocidad de la Avenida del Libertador y se contrapone con la verticalidad del edifico histórico. El remate de este último (el tanque de agua propósito del edificio original) se pone en valor a través de un revestimiento en metal perforado retro-iluminado, que funde el remate del MARQ con el proyecto del pabellón durante el día y conforma un faro urbano durante la noche, visible desde un amplio perímetro debido a la situación de borde en la cual se encuentra enclavado el Museo.

 

FLEXIBILIDAD PROGRAMÁTICA

La posibilidad de reconfigurar el pabellón es una premisa fundamental para acomodar distintas demandas programáticas y diversificar la captación de distintos públicos. Dos elementos estructuran la propuesta en este sentido: los cerramientos laterales, ideados con un sistema de vidrio flex-front, permiten su apertura de modo gradual hasta abarcar la totalidad de todos sus paneles, y, en el interior, una cortina de tela black-out móvil que organiza diferentes particiones y oscurecimientos del espacio.

 

El núcleo de equipamiento para la cafetería se posiciona sobre la parte posterior del sitio, facilitando de este modo la conexión en sentido longitudinal entre el edificio histórico, el nuevo pabellón y el parque. La escalera emerge como un espacio de exposiciones vertical translucido, resuelto con la misma tecnología que el nuevo pabellón. Su piel genera aperturas desde las cuales surgen los puentes de conexión con el edificio existente.

 

TECNOLOGÍA

Es intención de la propuesta el radicalizar el uso del steel-framing, entendiéndolo no solo como un sistema estructural escondido en el interior de la tabiquería, sino como un elemento de expresión estética y configuración espacial. Esto se consigue a partir de resaltar la perfilería metálica a través del uso de materiales translucidos en los cerramientos verticales que faciliten a su vez la permeabilidad entre el Museo y la ciudad. Dicha condición favorece la capacidad de la propuesta de oscurecer o iluminar distintas propuestas museográficas. Como medio alternativo de generación energética, el proyecto se encuentra provisto con paneles solares en la cubierta sobre el bloque de servicios.

 

PAISAJISMO

El paisaje se articula por medio de bandas programáticas que varía su condición y facilitan, dada la textura de su pavimento, distintas modalidades e intensidades de uso como ser permanencia, tráfico ligero, tráfico intenso, tránsito vehicular y/o reunión de público. La disposición de las bandas guarda relación con el programa de uso del pabellón, con algunos sectores ofreciendo un complemento explícito a este, como es el caso del auditorio exterior al extremo Oriente del sitio (pavimento semi-duro, para un uso intenso), o la zona adyacente a la cafetería en el volumen central, pensado para soportar un uso más dilatado.

UBICACIÓN: Recoleta. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.

 

PROYECTO

Pablo Barría Urenda

Matías Imbern

Pablo Roquero

Felix Raspall

 

EQUIPO

Andrés Acosta

León Carpman

Julio Casaccia

Federico Iocco

 

AÑO 2013

 

MEMORIA DESCRIPTIVA:

 

IMPRONTA METROPOLITANA

El MARQ se encuentra en una ubicación privilegiada dentro de la trama urbana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como punto de ingreso al más importante circuito cultural. El proyecto para el nuevo pabellón propone un edificio que resalte este carácter metropolitano, a través de un diseño con identidad propia. En diálogo con el edificio histórico, el nuevo pabellón MARQ busca convertirse en un punto de referencia en la ciudad.

 

El proyecto apuesta a consolidar el frente de 70 metros de fachada sobre Avenida del Libertador con un dispositivo capaz de asumir funciones comunicacionales como así también de dar una certera respuesta tecnológica a la relación entre el espacio interior, el espacio exterior y el entorno urbano. El edificio propuesto está concebido como una secuencia de secciones que van mutando a lo largo de la fachada para alojar las distintas variaciones programáticas, creciendo dentro del perímetro señalado para alojar el área cubierta y negociando a su vez las perspectivas desde la vía pública hacia el edifico histórico.

 

La marcada horizontalidad de la pieza propuesta se relaciona con la velocidad de la Avenida del Libertador y se contrapone con la verticalidad del edifico histórico. El remate de este último (el tanque de agua propósito del edificio original) se pone en valor a través de un revestimiento en metal perforado retro-iluminado, que funde el remate del MARQ con el proyecto del pabellón durante el día y conforma un faro urbano durante la noche, visible desde un amplio perímetro debido a la situación de borde en la cual se encuentra enclavado el Museo.

 

FLEXIBILIDAD PROGRAMÁTICA

La posibilidad de reconfigurar el pabellón es una premisa fundamental para acomodar distintas demandas programáticas y diversificar la captación de distintos públicos. Dos elementos estructuran la propuesta en este sentido: los cerramientos laterales, ideados con un sistema de vidrio flex-front, permiten su apertura de modo gradual hasta abarcar la totalidad de todos sus paneles, y, en el interior, una cortina de tela black-out móvil que organiza diferentes particiones y oscurecimientos del espacio.

 

El núcleo de equipamiento para la cafetería se posiciona sobre la parte posterior del sitio, facilitando de este modo la conexión en sentido longitudinal entre el edificio histórico, el nuevo pabellón y el parque. La escalera emerge como un espacio de exposiciones vertical translucido, resuelto con la misma tecnología que el nuevo pabellón. Su piel genera aperturas desde las cuales surgen los puentes de conexión con el edificio existente.

 

TECNOLOGÍA

Es intención de la propuesta el radicalizar el uso del steel-framing, entendiéndolo no solo como un sistema estructural escondido en el interior de la tabiquería, sino como un elemento de expresión estética y configuración espacial. Esto se consigue a partir de resaltar la perfilería metálica a través del uso de materiales translucidos en los cerramientos verticales que faciliten a su vez la permeabilidad entre el Museo y la ciudad. Dicha condición favorece la capacidad de la propuesta de oscurecer o iluminar distintas propuestas museográficas. Como medio alternativo de generación energética, el proyecto se encuentra provisto con paneles solares en la cubierta sobre el bloque de servicios.

 

PAISAJISMO

El paisaje se articula por medio de bandas programáticas que varía su condición y facilitan, dada la textura de su pavimento, distintas modalidades e intensidades de uso como ser permanencia, tráfico ligero, tráfico intenso, tránsito vehicular y/o reunión de público. La disposición de las bandas guarda relación con el programa de uso del pabellón, con algunos sectores ofreciendo un complemento explícito a este, como es el caso del auditorio exterior al extremo Oriente del sitio (pavimento semi-duro, para un uso intenso), o la zona adyacente a la cafetería en el volumen central, pensado para soportar un uso más dilatado.